BIENVENIDOS A MI ESTUDIO EN LA WEB (QUE SE IRÁ ACTUALIZANDO MES A MES)!


Acaso hallen algo interesante en él quienes mantienen un compromiso de vida con la justicia y con la belleza.

domingo, 1 de enero de 2017

2017:

NO HABRÁ NUEVA OFENSIVA POPULAR 
SIN UNA PERSPECTIVA CAPAZ DE TRASCENDER LA COYUNTURA

















"Spinoza dice que cuando se produce una respuesta adecuada a los acontecimientos que están teniendo lugar, en ese momento se toca lo eterno. Creo que la diferencia entre la época posterior a la II Guerra Mundial y la etapa actual reside en que entonces el programa de Marx estaba muy presente, mientras que ahora vivimos un momento en el que la visión y la percepción de Spinoza  - a quien Marx debe muchísimo -, ha reemplazado ese sentido de programa. Y creo que eso modifica la naturaleza de la esperanza, aunque no la disminuye".

John Berger

"Cuando los de más abajo, los jóvenes (varones y mujeres) pobres de las periferias, los ninguneados de siempre, toman las riendas de sus vidas y además lo hacen en colectivo, es porque algo muy profundo está cambiando. Un mundo nuevo comienza a despuntar cuando el intelectual, el dirigente, el estratega (en masculino), se disuelve por la potencia de lo colectivo que anuncia un vendaval político, social y cultural de largo aliento".

Raúl Zibechi

El reciclaje de la clase dominante

El sistema - mundo está modificando drásticamente el escenario en que libraron su batalla las generaciones precedentes. Una crisis civilizatoria de incalculables dimensiones amenaza con agotar las reservas naturales del único planeta - hogar que tenemos, mientras los poderes que encarnan el capitalismo global - resueltos incluso a administrar países implotados - distan de limitar su insaciable afán de lucro pasando por encima de los estados nacionales, cuyas clases dirigentes - venales y rentistas - cada vez representan a sectores más reducidos de cada población. 

Durante el primer verano de la ceocracia macrista - signado por un shock tarifario y represivo de inusual magnitud -, salimos al cruce de la situación con un brulote sin pretensión alguna de caracterización sociológica, que algunos compañeros de lucha cuestionaron por impreciso. "La Revolución Libertadora legitimada por el 51% del electorado", escribimos. Obviamente, lo hicimos más animados por la idea de apelar a un lugar común capaz de describir el retorno de un odio social racista y gorila, que para ofrecer una caracterización ajustada del fenómeno en ciernes, cuya naturaleza no admite análisis contrafácticos.

Al cabo de un año de gestión de la alianza Cambiemos, nos sentimos en condiciones de describirla como una nueva derecha con vocación política que vino para quedarse, y cuya versatilidad surfea sobre la crisis terminal de representatividad del aparato partidario nacional, aunque sin estatura de clase dirigente sino más bien gerencial. Tal caracterización se basa en que, a nuestro modesto saber y entender, la Argentina tuvo hasta la fecha tres fundadores: Roca, Perón, y Martínez de Hoz. En todo caso, los actuales ocupantes de la Casa Rosada adscriben - a su modo - a la Organización y Reorganización Nacional, pero guardando significativa distancia intelectual de sus respectivos mentores.

Su signo ideológico se torna evidente pese al usufructo de una apelación posmoderna a la no política, reduciendo la cosa pública al ejercicio de una gestión con "buena onda", y a la sustitución discursiva de categorías como "pueblo" por "gente", ya que los números son inapelables: Por citar un caso emblemático, la transferencia al sector agropecuario por la quita y baja de retenciones articulada con la megadevaluación de diciembre de 2015 equivalió a unos 130 mil millones de pesos, mientras que el capital asignado para financiar el Plan de Emergencia Social durante todo el año en curso será de 11 mil millones.

El patrimonio de lucha acumulado durante 2016 ante la picadora de carne electoral

Hasta la fecha, el poder triunfa en la guerra asimétrica que libra contra los pueblos contagiando su criterio de éxito al campo popular. El posibilismo que atraviesa a buena parte de la militancia coloca lastres de plomo que atan al pasado las luchas del presente. Todas las experiencias continentales que ensayaron sus variantes durante la primera década del Siglo XXI han sido superadas: No hay una nueva estrategia continental.

El escenario proselitista en ciernes encuentra a los dos partidos tradicionales de la Argentina fragmentados y sin dar pie con bola. Por un lado arrecian las críticas al interior de la UCR emanadas desde sectores que interpretan que esa fuerza centenaria viene siendo la gran convidada de piedra en la coalición gobernante, y por el otro aún no termina de cuajar confluencia alguna por parte de un PJ que cada vez semeja más a un cascarón vació de representatividad social, un kirchnerismo atravesado por internas que vienen minando su ya menguada capacidad de movilización, y un massismo que pendula riesgosamente entre oficialismo y oposición. El ascenso de una izquierda partidaria eficaz en la lucha sindical antiburocrática pero desentendida de los nuevos desafíos planteados por la crisis civilizatoria en curso completa un damero que no habilita a esperar grandes sorpresas desde la superestructura del poder político.

Lejos del palacio, la calle ha visto irrumpir a un nuevo y potente actor social capaz de conquistar la condición de trabajador organizado desde el sustrato de la economía popular. Ha querido la dialéctica de la lucha que las significativas conquistas obtenidas por el sector en cuestión sin intermediaciones políticas ni gremiales se vean amenazadas por el riesgo de integracionismo fomentado desde el gobierno en connivencia con la venalidad de una mediática dirigencia social que, escudándose en el aval del Vaticano, no hace más que aplacar la rebeldía de un pueblo necesitado de trascender holgadamente el asistencialismo.

El imperioso desafío de reinventar un horizonte no capitalista

Aplacados los fervores de distinto signo generados por la muerte del Comandante Fidel Castro, se va ganando perspectiva para considerarla como una bisagra en la historia contemporánea: Sin desmedro de los incontables méritos que atesora la gesta cubana, capaz de exhibir altísimos índices de alfabetización y salud pasibles de avergonzar al mundo capitalista, así como una envidiable intransigencia en la brega por la autodeterminación de su pueblo, se torna difícil no sentir que con el hito mencionado también se cierra un capítulo importante de la experiencia nostramericana y tercermundista, que condicionó numerosos intentos insurgentes frustrados por haber creído ver en el ejemplo de los barbudos una fórmula infalible de acceso al poder denominada foquismo.

El sistema capitalista en tanto, ahora sometido al embate de proteccionistas sobre globalizadores, continúa ensayando renovados métodos de sometimiento (como el hackeo informático a las finanzas del estado bolivariano), que acentúan la vacancia de una teoría revolucionaria en el mundo periférico. A propósito de estas nuevas estrategias de dominación, así como la generación del 70 tuvo una ineludible referencia formativa en el filme de Gillo Pontecorvo "La Batalla de Argel", para dimensionar los nuevos escenarios de confrontación se torna imprescindible ver "Snowden", de Oliver Stone: http://miradetodo.net/snowden-2016-1080p-full-hd/

Como viene sucediendo, la perspectiva comicial tienta a muchas fuerzas populares a crear su herramienta electoral, por cuanto ya se acumulan minúsculas expresiones de izquierda independiente presentadas con una enjundia  digna de estar llamadas a hacer temblar los cimientos del poder burgués, lo que no hace otra cosa que debilitar el auspicioso frente de lucha gestado al calor de la unidad en la acción que campeó en las calles del país durante el año anterior.

Si es cierto que los mitos atesoran saberes populares ancestrales, el de Teseo enseña que para dar con la salida del Laberinto de Creta y retirarse airoso portando la cabeza del minotauro el héroe ateniense debió asirse al cordel de Ariadna. La realidad descripta hasta aquí también impondrá a las fuerzas revolucionarias convencidas de que el capitalismo mata - e indispuestas a arriesgar prematuramente su suerte en territorio enemigo y con las reglas de juego del oponente - a poner en acto una voluntad de vida potencial factible, para prefigurar cotidianamente la sociedad más humana a que aspiramos, apelando al único camino que conduce a dicha meta, el de resistir y luchar.-


JORGE FALCONE

jueves, 1 de diciembre de 2016

ALGUNAS COSAS QUE SÉ SOBRE MI MADRE, A DIEZ AÑOS DE SU PARTIDA

LA MUCHACHA PERONISTA


Primera de la izquierda, 
junto a Nora Cortiñas y las Madres Línea Fundadora


"Yo soy la descamisada,
a la que al fin se le escucha,
la que trabaja y que lucha
para el bien de la Nación".

Fragmento de canción popularizada por la inolvidable Nelly Omar
(Letra de Antonio Helú y música de Enrique Maroni)


La Maestra Nelva Alicia Méndez de Falcone tuvo la fortuna de nacer hermosa. Quizás por ello conquistó al galán que pretendía, con apariencia de mago “Mandrake”. La vida la puso a prueba desde temprano quitándole a su madre a la edad de ocho años. Criada por una tía a la usanza de entonces - que no veía con buenos ojos la recomposición de la vida matrimonial de un viudo -  , jugó a destajo con su prima y hermanas. Antes de la veintena bregó por el voto femenino junto a la Abanderada de los Humildes. Durante una primavera le arrebataron a la niña de sus ojos. Su revancha fue no sucumbir ante la pena. Nunca fue Directora de Escuela, ni Profesora - como alguna vez declaró - por sentirse más cómoda organizando kermeses con la cooperadora.


Reconociendo para la CONADEP sus sitios de cautiverio y tortura

Le gustaba hacer rosquitas, pero el  cine de terror no. Sin embargo alguna vez experimentó sobre su propio cuero el martirio de terrores más ciertos que los que suelen atribuirse a cualquier castillo medieval. Nunca hizo papelones con su dolor. Siempre bailó y cantó. Parecía una mujer frívola, porque la conmovían los culebrones, se olvidaba pronto de los disgustos y volvía al centro del ring. En una sociedad patriarcal, mi viejo la engañó “como corresponde”. Acompañó a su hombre aun sabiendo que los genocidas no la buscaban a ella. Una vez, mientras la torturaban en el Centro de Detención Clandestina “El Banco”, advirtió que sus verdugos también lo golpeaban a él, y les dijo “ensáñense conmigo, no ven que mi esposo es mayor y sufre del corazón…  


En Madrid junto al ex gobernador bonaerense Oscar Bidegain

Mi viejo alguna vez también la rigoreó para imponer su criterio. Pero esa descendiente de vascos y extremeños era dura de entendederas. Y lo amó contra viento y marea.

La Gorda Nelva encarnó como pocos aquel arquetipo de argentin@ que tan bien definió otro gordo (Osvaldo Soriano) con la frase atribuida por Favio a su "Gatica El Mono": "Yo nunca me metí en política, siempre fui peronista". 

Referente indiscutido del peronismo revolucionario, en la década del 90 llegó a ser Secretaría de DDHH del PJ de su ciudad natal. No concibiendo aquellos derechos como humanos sino sociales - acorde con la Constitución de 1949 -, recorrió las barriadas periféricas del Gran La Plata junto a compañeras como Norita Ungaro o Nora Centeno, procurando desarrollar microemprendimientos productivos tendientes a devolver la dignidad a tantos compatriotas degradados por el modelo de exclusión social. Le tocó en suerte intentarlo en una Argentina que ya no era aquella en la que los únicos privilegiados eran los niños, ni mucho menos esa otra en que construiríamos el Hospital de Niños en el Sheraton Hotel. Sufría cuando uno que otro compañero de base arrojado a la desesperación por el menemismo le soltaba: "Tía, guárdelo pa'otro que ya esté cocinado... Yo, saliendo de caño, hago mejor diferencia". 


En la isla de Solentiname (Nicaragua) 
con el sacerdote sandinista Ernesto Cardenal

Contabilizaba 79 años cuando tuve que comunicarle que su única chance de supervivencia era la traqueotomía. Y en un hilo de voz me dijo “traqueotomía ni loca”. Alcancé a informarle  el deceso del dictador Pinochet, entonces - entubada y todo - agitó los brazos eufóricamente. Juntando valor, me aterví a expresarle "vieja... si no salís de esta, quiero que sepas que ha sido un honor luchar a tu lado". Sonrió guiñando un ojo e hizo el gesto de cerrar el puño elevando el pulgar, acaso satisfecha de haber llegado lúcida a librar la última batalla.

Ocupando la trinchera que mi viejo dejó vacante, dignificó su pañuelo blanco en toda latitud de Nuestra América. También pidió el cese de persecución a los jefes montoneros, portando un megáfono casi sola en la estación de trenes de Constitución, en una época en que la mayoría de los organismos de derechos humanos adhería a la Teoría de los Dos Demonios. Soportando estoicamente el empeño familiar en preservar su dieta, murió a consecuencia de un último atracón de empanadas criollas. Orgullosa de sus hijos y en vísperas de Nochebuena. Para no joder la celebración de la fiesta que la ponía más contenta. 

Fue una mujer desaforada. 
En el amor y en la lucha por la Justicia Social.-


JORGE FALCONE
con admiración y respeto


martes, 1 de noviembre de 2016

SER SETENTISTA ES UN ACTO DE NOSTALGIA, SER REVOLUCIONARIO SIEMPRE ES JOVEN











"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio" (Serrat)

La década que el kirchnerismo proclamó "ganada" instaló un relato desprovisto de bagaje subversivo sobre las luchas de los años 70. Dado que, como las finanzas, la memoria es un capital en disputa, los aires de cambio que soplan actualmente en Argentina retrotraen hasta al más pobre intento de revisionismo a una matriz de pensamiento explícitamente antisubversiva.

Pero... ¿qué estamos en condiciones de aportar al respecto los sobrevivientes no escarmentados de aquellas luchas, que no adherimos a la variante neo desarrollista ni a la neoliberal del capitalismo global?

Aunque much@s de sus pares lo consideren una herejía,  el autor de esta nota   considera fracasada (más que derrotada) aquella estrategia de acción directa. Porque lo segundo deja margen para conjeturar cómodamente - por ejemplo - que la correlación de fuerzas no favoreció a las organizaciones revolucionarias, pero lo primero da cuenta de algo más difícil de asimilar: El hecho de que nunca estuvo en el ánimo mayoritario de nuestro pueblo acompañar un enfrentamiento armado contra sus opresores. En caso de tener algún asidero, este planteo implica que en la región no fracasaron solamente los Montoneros o el ERP, sino el máximo exponente de la filosofía en cuestión, Comandante Ernesto "Che" Guevara.

Lo expresado hasta aquí no implica abjuración alguna de la experiencia armada - a la que por otra parte vastos sectores del campo popular avalaron sin reparos durante la larga lucha antidictatorial previa al retorno del General Perón -, sino aceptar de una vez por todas que ante el advenimiento de la última dictadura las mayorías replegaron prudentemente acentuando la exposición de los emergentes más radicalizados de aquella lucha.

Este planteo conduce a proponer una segunda herejía: La de aceptar que los revolucionarios de los 70s no fuimos otra cosa que un daño colateral - una basurita en el ojo de los genocidas -, ya que el verdadero target de la ofensiva reaccionaria fue fundamentalmente aquel sindicalismo antiburocrático puesto de manifiesto durante las jornadas de lucha de junio/julio de 1975 contra el Rodrigazo. Y cuestionarnos si  el saldo más grave de la postración nacional no es la fragmentación actual de un movimiento obrero que, pese a los embates sistemáticos del poder, aún no desborda a sus dirigencias imponiendo ese imprescindible cuan demorado Paro Nacional.

Ser consecuente con este pensamiento conduce ineludiblemente a revisar numerosos lugares comunes del ideario setentista, como por ejemplo la legendaria fuga del Penal de Rawson que antecedió a la Masacre de Trelew, e interrogarse - a la luz de esta perspectiva histórica - si la postura más atinada correspondió a l@s guerriller@s que intentaron escapar o a un sindicalista combativo como Agustín Tosco, que ante el ofrecimiento a ser de la partida adujo confiar en que la ofensiva de las masas populares lo rescataría a la brevedad de la prisión (como finalmente ocurrió en el Devotazo)

Acaso una de las máximas lecciones que el mentado fracaso deja a l@s luchadores/as del presente consiste en evitar por todos los medios caer en el sustitutivismo pequeño burgués de las grandes mayorías imponiendo su propio timing de clase a las luchas por venir, cuando este momento pareciera convocar al complejo desafío de ganar las calles para construir en unidad de acción una nueva hegemonía junto al actual sujeto social del cambio - que, con el trabajador asalariado, viene siendo el de la economía popular -, operación que habrá de cuajar cuando seamos capaces de gestar un Nuevo Proyecto Nacional.

El desafío ineludible de no analizar el presente
con matrices de pensamiento del pasado

El tránsito de un mundo bipolar a otro multipolar que viene signando al Siglo XXI condiciona a l@s revolucionari@s a analizar la realidad lejos del binarismo que  campeó durante las luchas del pasado, a los efectos de enfrentar un escenario que muestra a la más antigua guerrilla socialista de nuestro continente forzada a acordar la paz con un mandatario premiado por el gran capital, así como a una originalísima experiencia emancipatoria encabezada en Kurdistán por mujeres capaces de morir por la liberación de una Nación territorialmente dispersa.

La reconfiguración de las sociedades occidentales que otrora ejercieron disciplinamiento y hoy garantizan control enseña que la información se ha convertido en la molotov de la era de las redes sociales, como lo demuestran palmariamente los casos de Julián Assange y Edward Snowden, al punto de concluir que sin multimedios populares toda lucha social se diluye antes de capitalizar a las mayorías (como ocurrió el pasado 12 de diciembre al cabo de la convocatoria denominada Encuentro de los Pueblos, que llenó Plaza de Mayo autogestivamente con excluid@s sociales venidos de norte a sur del país... circunstancia que los monopolios mediáticos decidieron ignorar al punto de que la mayoría de l@s argentin@s desconozca si alguna vez tuvo lugar)

En consecuencia, urge revisar los presupuestos de una causa antisistémica demasiado anclada en la lucha de clases y bastante esquiva a dimensionar los dramáticos alcances de la crisis civilizatoria, disyuntiva tan bien expresada últimamente por una intelectual orgánica como Maristella Svampa: "En cuanto a la doble dinámica del capital (no sólo respecto de la contradicción capital-trabajo, sino de la relación capital-naturaleza), es claro que el gobierno actual empeora la relación de asimetría del trabajo frente al capital, fortaleciendo la opción por los mercados, y perjudicando así a distintas franjas de trabajadores de las clases medias y sobre todo, de trabajadores de los sectores populares. Al mismo tiempo, respecto de la relación capital-naturaleza se perciben continuidades, pues el nuevo oficialismo apuesta a profundizar la comoditización de la naturaleza por la vía de la expansión del extractivismo (agronegocios, megamineria, fracking, represas, urbanismo neoliberal), consolidando así la brecha socio-ambiental abierta durante el ciclo anterior". En esta fase de capitalismo global en la que el poder concentra por arriba y fragmenta por debajo, y cuyo nuevo estatuto de coloniaje viene siendo la conversión de los bienes comunes en mercancías, resulta harto difícil para el campo popular hallar la síntesis entre los presupuestos arriba descriptos.

El nuevo ADN de la Revolución

La trajinada "crisis terminal del sistema" ha venido demostrando que este aún goza de buena salud y gran capacidad de adaptación a los escenarios cambiantes de la historia, todo lo cual habilita a suponer que no será tan sencillo roer sus cimientos. El estado de conflictividad social (aún dispersa) que vivimos l@s argentin@s permite comprobar a diario - por ejemplo - que a buena parte de la masa crítica identificada con la "izquierda popular" le cuesta concebir al kirchnerismo como el mayor crédito nacional a la humanización del capital. Parece recomendable, en consecuencia, combatir el extremo sectarismo reinante construyendo espacios de confluencia porosos, y capaces de combinar lúcidamente la lucha callejera con la agitación vía redes sociales, así como - dada la balcanización del campo popular - no disputar poder en territorio enemigo antes de contar con una significativa y direccionada construcción de base.

Cierto es que ya se escuchan los cantos de sirena de un nuevo y tentador calendario electoral, y que en nuestra Odisea le viene costando mucho a Ulises eludir ese arrecife de la perdición. También que la cruda realidad de los niños humildes que ya no consumen leche, de los hogares trabajadores que han eliminado la cena, de los jóvenes institucionalizados porque una familia quebrada no los puede mantener, de las mujeres indigentes obligadas a compartir techo con su golpeador, y de la ya evidente cantidad de menesteros@s arrojad@s a dormir en calles o sucursales bancarias condiciona a barajar soluciones perentorias. Pero hoy más que nunca, para acumular poder popular, esa Revolución que no resignamos amerita el coraje de elegir la escalera en vez del ascensor de la historia. Quizá esa sea la principal enseñanza que en  2016  dejaron dos inclaudicables como "Cachito" Fukman y Raymundo Ongaro.-


JORGE FALCONE



sábado, 1 de octubre de 2016

WHATSAPPs CON FACUNDO 2.0 (SOBRE POÉTICAS DE LA REVOLUCIÓN)











Durante 1975, su último año de vida, Pasolini publicó en el diario Il Mondo un “tratadito pedagógico” en varias entregas, bajo el título Gennariello. El destinatario del texto es un joven napolitano de 17 años imaginado por el polígrafo boloñés. Gennariello ha de ser, en la fantasía de su autor, bello de cuerpo y de alma; y esto es posible por su proveniencia napolitana: “Nápoles es todavía la última metrópoli plebeya, la última gran aldea. (...) La vitalidad siempre es una fuente de afecto y de ingenuidad. Y en Nápoles tanto el chico pobre como el chico burgués están llenos de vitalidad”, escribe. Nuestro destinatario habita otro sur, su extracción social no es necesariamente proletaria ni nos anima un propósito pedagógico ni siquiera su formato remite al epistolario tradicional, pero  indiscutiblemente este encarna toda la nobleza de esa juventud argentina que, cíclicamente faenada por el poder, no deja de reproducirse incesantemente como el hígado de Prometeo, dispuesta - al igual que el héroe mitológico - a volver a repartir el fuego entre los hombres.


1 - Muertos en vela,
     descansen!
     Ahora nos toca a nosotros,
     cóctel irrefrenable
     de nuevos rebeldes
     y viejos inclaudicables.

2 - Decís bien, Facundo:
     Yo siempre pienso en mis muertos.

     Pero no desde la oscuridad
     ni eternizando un duelo
     que sólo salda el cambio social.

     Apenas desde el peregrino anhelo
     de no irme sin entrever
     la caída del gran capital.

3 - Nosotros también fuimos providencialistas.
     Amarga consecuencia del pensamiento mágico,
     nunca del dialéctico.

     Pero vivimos en tensión permanente
     entre la esperanza de una solución
     siempre oportuna del Líder
     y el desafío de pensar por cuenta propia.

4 - Algun@s militantes defeccionan porque
     el camino a la Revolución es largo y
     a menudo erosiona hasta la voluntad más férrea.
     La causa más frecuente estriba en confundir
     el tiempo biológico con el de los pueblos.
     Y perder la paciencia.

5 - Nostálgicos de aquella música,
     basta de pagar peaje
     a la Revolución tributando a los muertos!
     Esta vez con el valor
     y la abnegación no alcanza...

6 - Te han descripto con vincha, pistola y poncho,
     pregonera del alba en la noche oscura.
     Y si: Cuando caíste aún no despuntaban
     las Bases para la Alianza
     Constituyente del Mañana...

     Pero apuntalan un Boleto Educativo
     los hijos que no tendrán tus hijos,
     peldaño de esta escalera
     larga y espiralada.

7 - Si a los zapatistas dio resultado
     cubrirse el rostro para ser visibles,
     qué no lograré yo
     desde mi face y twitter anónimos,
     despojándome del sayo
     de tanta lucha frustrada.

8 - Como Grierson, como Gleyzer,
     poniendo la memoria en conserva
     con celular 4G van los nuevos,
     gestando el más inconmensurable archivo,
     hurtando de la historia
     su mejor momento.

9 - A mi no me tocó, Facundo,
     la generación de la victoria
     sino la de la lucha.

     Ni haitiano,
     ni palestino,
     ni afgano,
     la libré haciéndome tiempo
     para un asado con amigos,
     un buen polvo,
     un poema.

     He penado
     - está claro -
     pero con optimismo.

10 - Rebelde y contradictorio,
       el pueblo siempre me enseñó.
       Mi meta hay que inventarla,
       mi largada es Perón.-


JORGE FALCONE


jueves, 1 de septiembre de 2016

Inminente novedad editorial, a 40 años del fallido intento por escarmentar al movimiento estudiantil secundario

UNA NOCHE Y MILLONES DE LÁPICES
PARA ESCRIBIR MARÍA CLAUDIA
















EL ORGULLO INDESCRIPTIBLE DE HABER SIDO LO QUE SE ELIGIÓ SER

Vivo en una quinta de City Bell (Partido de La Plata, Provincia de Buenos Aires) que mi madre me ayudó a comprar aceptando oportunamente la indemnización por el secuestro y asesinato de mi hermana. Que una luchadora comprometida con la liberación nacional fuese capturada y perdiera la vida a manos de un gobierno de facto formaba parte de los riesgos a correr, pensaba mi madre. Pero que se la torturara y violara durante meses, arrojándola finalmente a una fosa común anónima ya era una canallada digna de indemnización por parte de un Estado democrático. Así pensaba. Hoy sólo salgo de ese sitio para trabajar, hacer mi cine, o imaginar nuevos rumbos junto a los jóvenes. Porque estoy muy enojado con el mundo que nos toca. Para mantener la cordura, así como para testimoniar ante las nuevas generaciones y los Juicios de la Verdad, me he tomado el trabajo de reflexionar profundamente sobre “los años de plomo”, compromiso que no  asumo como víctima sino como victimario de la injusticia.

En la era de las redes sociales, la figura de María Claudia Falcone ha venido siendo objeto tanto de devoción popular como de escarnio reaccionario. Ortega y Gasset elegía hablar de "el hombre y sus circunstancias". Para revisar el periplo existencial de aquella joven de ojos glaucos que juzgó pertinente apostar su suerte a un orden más justo para los humildes, habrá que leer la minuciosa investigación de un empeñoso periodista como Leonardo Marcote, graduado como tal en la Universidad Nacional de las Madres, que con pertinacia detectivesca - y a través de la feliz iniciativa de Editorial Nuestra América -,  se apresta a publicar una reseña biográfica con la que de seguro cumplirá un viejo y caro anhelo, brindándole a las nuevas generaciones una visión mucho más rigurosa de los acontecimientos abordados, y a la familia de la protagonista la oportunidad hasta ahora esquiva de completar un duelo necesario.

Aquí me detendré en el análisis de las circunstancias que llevaron a mi hermana a ser quien es para la mayoría de l@s jóvenes, y a reflexionar brevemente acerca de qué lección deja el legado de la generación a la que perteneció.

"SI A LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS QUE GANAN..."

En aquel mundo bipolar pactado en Yalta, buena parte de la Generación del 70 puso en acto el belicismo expresado por un líder nacional de extracción castrense:  “Por cada uno de los nuestros que caigan, caerán cinco de los suyos”, “Los vamos a colgar con alambre de fardo”, “Al enemigo ni justicia”, “La violencia en manos del pueblo no es violencia sino justicia”, “La violencia de arriba engendra la de abajo” (para muestra basta consultar el apartado “La guerra integral” del documental “Actualización política y doctrinaria para la toma del poder” oportunamente realizado por Pino Solanas y Octavio Getino: https://www.youtube.com/watch?v=K5qj3y9D1EM)

Lamentablemente, aquel pensamiento de época derrapó hacia el breve interregno democrático reconquistado en 1973. ¿Cabía entonces en 1975 apelar a la acción directa contra un gobierno constitucional como el de Isabel - López Rega? La traición al Programa del FREJULI y el asedio paraestatal de la Alianza Anticomunista Argentina nos condicionó a entenderlo así, al punto de pasar a la clandestinidad.

Ante el saqueo y baño de sangre inaugurados en 1976 consideramos erróneamente que semejante embate no tardaría en unificar a la oposición popular. Pero aquella reacción se demoró prudentemente buscando escudriñar al gobierno de facto. La moraleja resultante fue que "cuanto peor… peor".

El momento que atraviesa nuestro país justifica plenamente volver a preguntarse si hubo en la Argentina reciente más de UN terrorismo. La definición que otorga al término la Real Academia Española es:

1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.
3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.

Aunque no comparto la sacralización sin beneficio de inventario de una rebelión generacional fallida, estoy convencido de lo inapropiado de aplicar aquel calificativo para describir su proceder.

Pero como la memoria también es un capital en disputa, concluiremos que su abordaje quedará sujeto al devenir de la lucha política y los relatos legitimadores que esta vaya generando. Hasta que seamos capaces de construir una visión ecuánime y mayoritariamente consensuada. [

SIGLO XXI:
ANTE NUEVAS FORMAS DE DOMINACIÓN,
NUEVAS ESTRATEGIAS DE LUCHA

Referirme a mi hermana siempre me remite a la idea de que no fue ni mejor ni peor que la Generación 2.0, sino igual a la época que le tocó vivir. Y dicha circunstancia remite a un mundo bien diferente a este. Aquel mundo resultante de la segunda posguerra mundial, con un occidente bajo la influencia norteamericana y un oriente bajo la soviética, y un sinnúmero de países no alineados de Asia, África, y América Latina en lucha por su emancipación, constituyendo el llamado Tercer Mundo. Por entonces estaba muy lejos de cumplirse el vaticinio del comunicólogo canadiense Marshall Mc Luhan acerca de la “Aldea Global”, fenómeno que gracias a las TICs ha transformado al mundo en un barrio.

La larga marcha del pueblo argentino emprendida por los malones originarios, la montonera federal, la chusma irigoyenista, el movimiento libertario, y los descamisados de Perón y Evita generó hacia mediados de los años 40 una inédita experiencia de organización y fortalecimiento de los sectores populares que - con sus aciertos y limitaciones - desafió a los dueños del poder, quienes hicieron sentir su escarmiento hacia 1955. Los casi 18 años posteriores de resistencia por todos los medios  hacia 1973 consiguieron arrancar un breve lapso democrático, abortado en 1976 a causa de la radicalización de la lucha sindical y la creciente demanda de participación en el reparto del PBI por parte de la clase trabajadora. Como si nuestro pueblo hubiera ahorrado durante casi dos décadas un capital de experiencia dentro de una alcancía que el gobierno de facto vino a destruir descapitalizando nuestro patrimonio de lucha (repliegue del pensamiento estratégico, erosión del sentido de solidaridad, mengua del rigor organizativo) El genocidio atentó pues contra la materialidad y la subjetividad de los argentinos: Hubo que desaparecer a cerca de 30.000 personas para hacer desaparecer luego el plato de comida de la mesa de todos los argentinos. La democracia condicionada que sobrevino en 1983 inauguró un período tácitamente acordado entre la clase política y los genocidas en retirada, status quo sólo cuestionado a fondo durante el Argentinazo de 2001.

A 40 años del intento más feroz por postrar a nuestra Patria poniéndola al servicio de las grandes corporaciones multinacionales, este nuevo mundo multipolar nos enfrenta a inéditos desafíos: Ya no se trata sólo de que una clase social prevalezca sobre la otra, sino de tomar conciencia de que la humanidad toda, esclava del paradigma desarrollista del progreso ilimitado, peligra en su totalidad, como lo diagnostican numerosos científicos que vaticinan que a este tren de explotación de nuestros recursos naturales el planeta no duraría más de dos siglos. La latitud geopolítica que ocupamos remite a uno de los más codiciables reservorios de riqueza alimentaria de un mundo severamente hambreado. Como ocurre en estas horas con la Venezuela bolivariana en pos del petróleo, el poder imperial viene sin piedad por nuestras riquezas. Los grandes movimientos nacionales del Siglo XX han cumplido su ciclo ofreciendo lo mejor de sí, el compromiso perentorio de una nueva alternativa popular consiste en ajustar su diagnóstico de la crisis civilizatoria, estudiar el nuevo perfil del colonialismo (que tanto viene comprometiendo nuestra soberanía alimentaria, sobre todo a partir de la expansiva voracidad china), definir a la nueva oligarquía volcada a los agronegocios y el extractivismo, estudiar al nuevo sujeto social del cambio que - superada la era metalmecánica e imperando la telemática - seguramente ya no será exclusivamente la clase obrera industrial que protagonizara las transformaciones del pasado, y - obviamente -  poner en debate las viejas ideas sobre la toma del poder. En todo caso, lo más alentador quizá sea advertir a diario que a pesar de la lección más terrorífica de la clase dominante, los argentinos no nos hemos transformado en un rebaño de ovejitas, y seguimos dispuestos a RESISTIR Y LUCHAR.-


JORGE FALCONE